LA CONSTRUCCION DEL ESTADO PLURINACIONAL



Mountain consectetur adipiscing elit In quis lacus a odio suscipit luctus
Thursday, January 09, 2014 at 11:42 AM
shadow

(IPELC. Pedro Apala Flores).- Aunque hay todavía muchas voces incrédulas que señalan que en nuestro país no hay ninguna transformación; lo cierto es que los cambios se observan a cada paso. Habrá que tener una forma de “sordera visual” para no percibir esa transformación. Es cierto que toda transformación es un proceso; una construcción. Las transformaciones no se producen de la noche a la mañana. Es una construcción de ladrillo por ladrillo en el que debemos estar comprometidos todos. Quienes niegan los cambios que se operan en el país son aquello que miran y critican desde el palco a estos que trabajan en la construcción del nuevo Estado Plurinacional.

Por ejemplo, está en proceso de implementación un nuevo modelo educativo denominado “Modelo educativo sociocomunitario productivo”. Nacido de las entrañas del pueblo y tomando como base las experiencias propias, los saberes ancestrales de las naciones y pueblos indígena originarios en complementariedad con los adelantos de la ciencia y la técnica que ofrecen las sociedades occidentales. Y, esto, no es la primera experiencia, Bolivia ya ofreció al mundo las lecciones de la “Escuela-ayllu” de Warisata (1931) que no solo fue éxito nacional sino trascendió las fronteras patrias.

Esta segunda experiencia, fundada en un análisis del pasado, como nos enseña la ciencia indígena originaria, sin duda, recogerá resultados quizá mejores que las logradas en 1931. Mas, esta tarea es tarea de todos: de los profesionales de la educación, de sus autoridades, de las madres y padres de familia, de los maestros y maestras; de los mismos niños-as y jóvenes. La educación es “comunitaria” señala la ley 070 “Avelino Siñani y Elizardo Pèrez”.

De acuerdo a la ley, que se menciona en el párrafo anterior, se señala que la educación es intracultural, intercultural, plurilingüe, productiva, descolonizadora, etc., características que requieren indudablemente de una reflexión serena,  profunda y sin prejuicios sociales, económicos ni raciales.

Construir una educación de carácter intracultural, es de hecho el avance más significativo en la igualdad de derechos de las Naciones y Pueblos Indígena Originarios y Afrobolivianos porque se valorará y se aceptará como científico todo saber y conocimiento acumulado por siglos por los antepasados quechuas, guaraníes, aymaras, movimas, tsimane y los otros pueblos y naciones indígena originarios reconocidas por la Constitución Política del Estado. Con la intraculturalidad se logrará el pleno dialogo horizontal de saberes.

Junto a la intraculturalidad está la educación plurilingüe. El Artículo 78. Parágrafo II, de la CPE. señala: “La educación es intracultural, intercultural y plurilingüe en todo el sistema educativo”. En este marco, en el artículo 7 de la ley No 070, se amplía: “La educación debe iniciarse en la lengua materna y su uso es una necesidad pedagógica en todos los aspectos de su formación. Por la diversidad lingüística existente en el Estado Plurinacional, se adoptan los siguientes principios obligatorios de uso de las lenguas por constituirse en instrumentos de comunicación, desarrollo y producción de saberes y conocimientos en el Sistema Educativo Plurinacional”. El artículo citado, puntualiza en los parágrafos siguientes el uso de las lenguas en los procesos de enseñanza aprendizaje, considerando diversas situaciones lingüísticas existentes en el país.

A este respecto, el Artículo 12. De la ley general de derechos y políticas lingüísticas explicita de la siguiente manera: “i. Los estudiantes de todos los subsistemas y niveles educativos tienen derecho a recibir una educación intracultural, intercultural y plurilingüe. II. El estudiante monolingüe castellano hablante, tiene el derecho y el deber de aprender un otro idioma oficial del Estado, predominante en la región, como segunda lengua”

Para el ámbito de la formación docente, la citada norma en su Art.12, parágrafo IV señala: “Los estudiantes del subsistema de Educación Superior de Formación Profesional, bajo el principio de territorialidad, tienen derecho al uso oral y escrito de los idiomas de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, en los procesos pedagógicos y en documentos que validen la obtención de un grado académico”.

Como se podrá advertir, los artículos citados traen muchos aspectos a considerar: la definición de estrategias para el empleo de las lenguas oficiales en todo el Sistema Educativo Plurinacional (SEP), la reorientación en los planes de formación docente inicial o maestros-as en función y el diseño de materiales educativos de apoyo que faciliten este proceso, entre otros.

Aunque por el momento parezca utópico, no es tal, la ley 070, para facilitar la aplicación de las actuales normas, crea el Instituto Plurinacional de Estudio de Lenguas y Culturas (IPELC) como una entidad descentralizada del Ministerio de Educación cuya tarea central es la revitalización, normalización y desarrollo de las lenguas de las NPIOs a través de los Instituto de Lengua y Cultura de cada NPIO.

En consecuencia, es el IPELC el que orientará todo lo referido al diseño de estrategias de revitalización, de normalización, desarrollo de las lenguas y su implementación en las aulas del Sistema Educativo Plurinacional.

Los cambios también se advierten en la Administración del Estado Plurinacional. El uso de las lenguas oficiales no solo comprende al SEP sino alcanza a la Administración pública. En el Art. 5 parágrafo II se señala: “El Gobierno plurinacional y los gobiernos departamentales deben utilizar al menos dos idiomas oficiales. Uno de ellos debe ser el castellano, y el otro se decidirá tomando en cuenta el uso, la conveniencia, las circunstancias, las necesidades y preferencias de la población en su totalidad o del territorio en cuestión. Los demás gobiernos autónomos deben utilizar los idiomas propios de su territorio, y uno de ellos debe ser el castellano”.

De esto se desprende que para ser funcionario público se requiere necesariamente hablar una lengua originaria existente en el país. Al respecto, el artículo 5 parágrafo 7 de la Constitución Política del Estado señala: “Hablar al menos dos idiomas oficiales del país”. Aquí, ciertamente, surgirán muchas voces opuestas a esta norma constitucional porque no es concebible aún aprender una lengua indígena si lo más importante e instrumental, en estos momentos, es el inglés o el chino mandarín. Aprender un idioma indígena, para aquellos significa sencillamente un retroceso.

De todos modos, el IPELC en coordinación con otras instancias técnicas como la Escuela de Gestión Publica Plurinacional, las universidades y otras instancias como son los Institutos de Lengua y Cultura de cada NPIOyA organizará y realizará los cursos de aprendizaje de todas las lenguas oficiales, basado en la disposición transitoria Décima de la CPE que establece: “El requisito de hablar al menos dos idiomas oficiales para el desempeño de funciones públicas determinado en el Artículo 234. 7 será de aplicación progresiva de acuerdo a Ley”.

Sobre esto, la ley No 269, Ley general sobre derechos y políticas lingüísticas dispone: “Para el cumplimiento del Artículo 5, del numeral 7 del Artículo 234 y la Disposición Transitoria Décima de la Constitución Política del Estado, toda servidora o servidor público que no hable un idioma de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, deberá aprender el idioma de la región a nivel comunicativo, de acuerdo al principio de territorialidad, en un plazo máximo de tres (3) años”.

La ley 269 fue sancionada el 2 de agosto de 2012, en consecuencia, el próximo 2015, todo servidor público en obediencia a la ley tendría que hablar necesariamente una lengua indígena originaria del lugar donde presta sus funciones públicas. Reto difícil, pero, construir un nuevo Estado Plurinacional requiere del esfuerzo de todos.